sábado, 14 de abril de 2018

Los Débiles y el marxismo cultural

Karl H. Marx fue un filósofo de origen alemán padre del marxismo.
En el marxismo -que debe ser muy complejo- se teorizaba, entre otras cosas, con una lucha de clases que daría lugar a una sociedad en la que los proletarios del mundo se unirían entre ellos contra las clases opresoras.
Cuando llegó la primera guerra los proletarios del mundo lejos de unirse entre ellos para luchar por su clase prefirieron unirse para combatir por sus naciones.
Además, cada vez que se ha intentado llevar a la práctica este modelo los resultados han sido devastadores. 
Con el devenir del tiempo los proletarios nos hemos venido preocupando más en comprarnos mejores neveras, pisos o teléfonos móviles que en la lucha de clases.

Podríamos esperar que el marxismo estuviese muerto, ya que sus resultados reales palidecen frente a sociedades que han seguido modelos más cercanos al capitalismo.
Pero no, las teorías marxistas tomaron las universidades de un modo prácticamente total y desde allí se ha venido esparciendo a toda la sociedad.

Obviamente, a no ser que aspires a ser uno de sus dirigentes, nadie quiere vivir en una sociedad marxista o lo que sea que entendamos por marxismo. Todo el mundo ha visto lo que ha pasado en la URSS, Albania, Camboya o China y a casi nadie le gusta.
Así, que habiendo un montón de oferta pero ninguna demanda, el marxismo como buen producto ha tenido que "reinventarse".

¿Qué es el marxismo cultural? 
Pues no es fácil de definir ni de limitar. Yo diría que es un intento de conciliar el ser de izquierdas con vivir de puta madre. De este modo el progresista puede justificar su militancia defendiendo aspectos como la ideología de género, el multiculturalismo, animalismo, indigenismo, la defensa de lo políticamente correcto o el ecologismo mientras compra y vende productos y servicios en el mercado.

Este pensamiento ha influido enormemente en las letras de Los Débiles.

Un ejemplo claro es RESET.

Yo he intentado hablaros de este final
pero nunca lo hubierais creído
Mucho menos si os dijera que ya
antes lo habíamos vivido

Con esto, el ilustre letrista de la banda asturiana se refería a un mundo devastado. Consumido. Donde el relato nos dice que la contaminación había diezmado todo tipo de vida en la Tierra. Eso sí. No era la primera vez que pasaba y él mira que nos lo había dicho antes pero nosotros ni caso. Es que somos...

La cara oculta de la luna se vio
que no estaba más que llena de rocas
El mismo brillo que nos deslumbró
se desvaneció en pocas horas

Aquí obviamente se refiere a lo malo que es mi adorado capitalismo. Cómo el capitalismo -con su capote dorado tras el que no hay nada- nos lleva a la destrucción del lugar en el que vivíamos. Una afirmación súper exacta a poco que la analicemos.

Hoy no es un día triste
Dibujaremos los sueños
Aunque hayan huido
No iremos a por ellos

No es problema, chavales. Seamos positivos. Aunque os lo advertí desde mi atalaya de sabiduría y experiencia y me hayáis jodido el planeta, no importa. Empezamos de nuevo. Pero que no vuelva a pasar ¿eh? Os va a servir de lección. Además, qué coño, somos lo buenos. No somos rencorosos. No vamos a perseguir a los malos (dualismo marxista). A los que destruyeron el Medio Ambiente. Que se vayan. No, no les disparéis. Ya tienen bastante sobre sus conciencias. Han comerciado con nuestra naturaleza a cambio de bienes para ellos. Cabroncetes.
(Ahora que lo pienso. Reset es una canción cojonuda para cantar con una guitarra desde el barco de Chanquete).

Estoy tratando de deciros que
los relojes volverán a contar desde cero.

La idea de empezar de nuevo. Un mundo sin mercados. Sin IBEX. Sin cabrones capitalistas. Sin yuppies (ahora ya nadie usa esa palabra, ni esa ni Jet Set).

Por si no hubiese quedado claro. La canción continúa:

Por fin podremos dejar la ciudad 
y volver a sembrar nuestras tierras
Se oirá a los perros dejar de ladrar 
Comerán de la mano las fieras

Para mí esta estrofa es el acabóse. Mi hija de cinco años hace dibujos de conejitos con más picardía de la que tiene esta estrofa si la multiplicamos por cien.
La ciudad como símbolo de lo malo (dualismo marxista) de lo artificial, de la falta de humanidad y el trabajo de labranza como la forma pura de vivir en la Tierra (algo así como el mito del buen salvaje pero en labrador). Falta alguna referencia al pan de masa madre ahora que lo pienso. Pero qué ingenuidad Dios mío. Se cagan en todo cuando hace frío o hay que cargar con un ampli pero sueñan con una idílica vida en el campo con un azada y una pala.
No, lo que vosotros conocéis no son casas de campo. Lo que vosotros conocéis se llama turismo rural y no tiene nada que ver.
La parte de que se oirá a los perros "dejar de ladrar" no es muy afortunada. Sería al revés. Se les oiría ladrar y no se les oiría cuando dejasen de ladrar. Pero bueno. En una canción hay que exponer ideas  en sílabas contadas. No hay mucho margen. Lo pillamos.
Así que cuando vivamos labrando en el campo de una tierra devastada por la contaminación, los perros se van a tranquilizar pensando: "Ya no tenemos Whiskas pero, joder, las frecuencias del camión de la basura ya no me despiertan a las dos de la mañana".
Lo de que las fieras van a venir a comer de la mano es propio de alguien que todo su conocimiento animal se basa o en un panfleto de los Testigos de Jehová o en las pelis de Walt Disney. Seguramente un niño alérgico sobreprotegido. "No toques a ese perro que te puede dar muchos besitos y en la lengua tiene bichos que te pueden hacer toser. Porque los perros son muy besucones. Vamos a ver Bambi". Y el niño, con los años piensa que si el perro es besucón qué no será un lobo... o un tigre.
Lo del animalismo -que tiene tela- está un poco más desarrollado después.

Sobre lo poco que haya quedado en pie
por encima de cristales rotos
aprenderán nuestros hijos a andar 
serán más fuertes que nosotros

 ¿Sabéis cuál es la diferencia entre derechas e izquierdas? El paradigma para la derecha es un tiempo pasado idílico que nunca existió. El de la izquierda uno futuro que nunca existirá.

Derribaremos antenas
que contaminan el cielo.
Apagaremos las radios
Ya nunca más tendrán dueño

Otra característica del progre contemporáneo es la magufería. Antenas repetidoras que provocan cáncer a los niños del cole que está sólo a tres manzanas. Estudios científicos serios publicados en el twitter de la OCU lo avalan.
Lástima que en la temática de la canción no se pudiese meter alguna referencia también al derribo del Valle de los Caídos. Qué pena, hombre. No sé por qué, ni lo entenderé jamás, pero eso últimamente los trae locos.
Lo de apagarán las radios y sobre todo que no tengan dueño es de uno de los principales mandamientos de la progresía. La información debe estar controlada por el Estado. Que cumple los criterios de imparcialidad y eficiencia como todos sabemos.
De paso hacemos una expropiación y acabamos con la propiedad privada que es una mierda como un piano.
La paradoja estaba en lo contentos que nos poníamos cada vez que nos pinchaban en Los 40 o en Cadena Cien.
Haz lo que digo. No lo que hago.
Consejos (deseos) vendo que pa mí no tengo.

El final de las lluvias
anunciará mi regreso
Nos esperará la gente
con los brazos abiertos

El tiempo dejará de regirse por relojes. Nos moveremos por épocas: la de la lluvia, la de la seca, la de los frutos y la del biruji. Que a su vez se subdividirán en lunas y estas en soles y estos en despeños diarreicos.
Lo de "la gente" y "los brazos abiertos" es muy de Cristo llegando a Jerusalén en Domingo de Ramos. Ojo, con lo que "la gente" le hizo unos días después. Así que si quieres jugártela a ser el Mesías Ecológico, ojito. Mucho ojito.

La canción es desde la primera línea a la última un texto imagen para lo que era este pensamiento hace unos 15 ó 20 años. Lo que no sabía el letrista de Los Débiles es que se iban a ir añadiendo temáticas que, desgraciadamente para él, no pudo adelantar.

La identidad de género.

He intentado hablarte de tu identidad...

El feminismo de tercera ola:

He intentado acabar con mi masculinidad...

El multiculturalismo:

He intentado integrar tu nacionalidad...

El indigenismo:

He intentado aprender como tú a cazar 

El especismo:

He probado a normalizar tu animalidad...

El igualitarismo

He empezado a luchar por tu igualdad...

Así que ese texto ahora mismo estaría enclavado en el actual centro-derecha-liberal.

No acabó ahí la cosa. El letrista de Los Débiles ha seguido haciendo canciones con esa misma ideología. Mismas ideas sólo que tratadas con más detenimiento.

Aprendiendo de las fieras (sí, se titula así, no es coña)

No tengas miedo al animal
Asústate de quién le arroje piedras
De quién te diga que es mortal
De quién "le"(sic) ate entre cadenas

En esta canción, desde su castillo de madurez, una persona le da (malas) recomendaciones vitales a una niña para que la acompañen durante su vida.

- (Señor de Somiedo) Señorita, tenga cuidado si va subir por este camino. Hay muchas víboras y si ve alguna, lo mejor es que se aleje. Además hay vacas sueltas. Están un poco salvajes así que si se le acerca alguna con cara de malas intenciones le lanza un piedra y suelen dejar de molestar. Tenemos un caballo en el prado de arriba que da unas coces de muerte y ya hemos tenido dos o tres disgustos porque ha mordido a senderistas, así que aunque está atado haga el favor de no acercársele.

- (Isabela) Primero. Dirigirse a mí como señorita es una falta de respeto a mi identidad de género. Además de machirulo usted es un agresor y me da miedo porque le lanza piedras a los animales y los ata. ¡Coño, une víbore! ¡Ven aquí bonite! No te escondas.

No busques más que la verdad 
A veces sólo la traen las fieras

Bueno, no sé cómo se puede sacar la verdad de las fieras. Sí que no engañan. Si te pones a tiro te cepillan. Pero aparte de eso no sé.

Más adelante:

Los lobos vienen a observar
lo bella que está la luna llena
Ninguno viene a pelear
Ni a hacer que salgas de su tierra

Así que los lobos no salen por la noche a cazar conejos, ratas campestres, jabalíes o a comer carroña. Salen a observar la luna llena.
- Oye Wolfi
- Dime Llobu
- Estoy observando que el Mar Oriental se ve con una nitidez enorme
- En eso mismo me estaba fijando yo

Lo de que los lobos no pelean, bueno, entre ellos suele haber un macho alfa que es el que se folla a casi todas las lobas. Para llegar a ser el alfa los machos lo pelean bastante.
Así que si por la noche Isabela ve una reunión de lobos, puede acercarse tan tranqui que es un espacio abierto plural gratuito público social y libre de machismos para observar la luna llena.

Hay muchas más pinceladas aquí y allá pero no me quiero extender y menos en algo con lo que nadie va a estar de acuerdo conmigo.

jueves, 5 de abril de 2018

Protección

Mediante una aplicación móvil contacto con Chris de Houston, Texas para pagarle un precio que libremente acordamos por un producto que vende.
Yo cumplo con mi parte del trato y le pago a Chris. A su vez Chris cumple con su parte del trato y me envía el producto tal y como habíamos acordado.
El producto sale de Houston. Lo envía el 2 de marzo. El día 3 está en el siguiente nodo. El 4 en el siguiente. El 5 de marzo llega a Chicago y parte hacia España. El día 5 las aduanas españolas paran el paquete. El día 8 sigue en tramitación aduanera. El día 9 me piden la documentación. Se la envío online. El día 12 confirman la recepción. El día 13 me aceptan el presupuesto y les envío el pago del secuestro. El día 15 confirman que han recibido el rescate. El día 21 finalizan la tramitación aduanera. El día 22 lo clasifican. El día 4 de abril aparece en reparto. El día 5 de abril sigue apareciendo en reparto.

El precio que he tenido que pagar por las aduanas es casi el 40% de lo que me había costado el producto más el transporte (casi el 50% del producto sin el transporte). A este hay que añadirle el tiempo que he necesitado para gestionarlo y las cuatro semanas que se han tomado para gestionar un paquete de menos de 4 kilos.

Entiendo que le tengo que pagar a Chris el producto que me envía y que libremente elijo si me interesa o no por el precio que pide.
Entiendo que le tengo que pagar a la agencia de transporte por recoger el paquete y entregármelo.
Incluso, siendo generoso puedo entender la existencia de unas aduanas que controlen que lo que traigo al Reino de España no sean bombas, armas, veneno, animales protegidos, bienes fuera del comercio o que cumplan las normas fitosanitarias.

Lo que no entiendo es que yo tenga que pagar ese precio salvaje por nada. 
¿Qué está protegiendo exactamente la Aduana? Entiendo que si yo compro algo en un país extranjero es porque aquí no lo tengo igual. Puede ser porque me resulta más barato. O porque es mejor. O porque es diferente. O porque aquí no lo hay. O porque el de aquí no me gusta. O porque me da la gana. O una mezcla de todas las anteriores o de otras.

La idea de pagar un recargo por un producto o bien comprado fuera de la zona de protección de las aduanas es para proteger lo producido dentro de esa zona. 
Pero yo no entiendo por qué.
Si yo adquiero algo fuera significa con bastante seguridad que lo que hay aquí, si es que lo hubiese, no cumple tan bien con mis necesidades como lo adquirido en el exterior.
Si la Administración te recarga la adquisición exterior lo que hace es subirte el listón para que te sea más difícil comprar. Pero con eso lo que hace es asegurar que eso mismo que se produce aquí nunca llegue a ser tan competitivo, o bueno, o deseable como lo que se hace fuera.

A mí me gusta lo que vende Chris. Si mi vecino Pepe hiciese un producto similar a un precio similar se lo compraría a él. Pero si mi vecino Pepe fabrica una cosa que no es competitiva no creo que protegiéndole le estemos haciendo un favor a nadie.    

domingo, 18 de marzo de 2018

Pasodoble

Si aplicamos la lógica, deberían estar en peligro de extinción.
Incluso las orquestas verbeneras tendrían que haber desaparecido hace un par de décadas.
Mientras sigan existiendo ayuntamientos, y con ellos concejales de festejos, les auguro un futuro tan próspero como su falta de interés "cultural".

miércoles, 7 de marzo de 2018

sábado, 24 de febrero de 2018

Guitarras eléctricas y evolución

Me entero por las noticias de que Gibson, el fábricante de guitarras, está al borde de la quiebra.
Al parecer las ventas de guitarras han caído drásticamente en los últimos años.
Por lo poco que he leído de este asunto, las razones que alegan algunos conocedores del negocio para esta caída de ventas se basa en que las nuevas generaciones ya no están interesadas en las guitarras. Sobre todo en las guitarras de gama alta.
Dicen estos expertos que el mercado de Gibson actualmente se centra sólo en gente de mediana edad. Somos los cuarentones y cincuentones los únicos interesados en este tipo de producto. Y eso es un mercado muy reducido.
Creen que a los jóvenes ya no les interesa tanto el rock como antes. Ahora tiene mucha cabida entre sus gustos la música rap o la electrónica. Estilos musicales que no necesitan tanto de la guitarra eléctrica como elemento principal. Ponen como ejemplo que en esta generación nos haya ningún guitar hero como nosotros conocimos. El último que recuerdo fue Slash. Pero yo, sin ser un especial aficionado a la guitarra eléctrica podría dar nombres como Joe Satriani, Steve Vai, Stevie Ray Vaughan, Ted Nuget, Mark Knoppler, Santana, Jimmy Hendrix, Jimmi Page, Van Halen, B.B. King, Brian May, Jeff Beck, Angus Young, Yngwie Malmsteen...  
Alegan también que la juventud actual está más enfocada a productos de resultados más inmediatos. A una guitarra eléctrica hay que dedicarle mucho tiempo y esfuerzo para conseguir los primeros frutos. Además, no basta con esto, se requiere cierto talento.
Yo añadiría que las guitarras no se suelen tirar a la basura. Por lo que una buena guitarra que fabricó hace muchos años no se degrada. Así que con todo el material de segunda mano que circula por el mucho debería haber varias guitarras por guitarrista.
Lo que probablemente le vaya a pasar a Gibson será lo mismo que pasó antes decenas de veces. Yo que soy más de baterías podría citar marcas como Leedy, Camco, Ludwig, Rogers, Slingerland, Fibes, Trixon, Hayman o tantas otras. Muchas de ellas por errores estratégicos, otras por la competencia  de marcas baratas asiáticas desde finales de los 60, por las aduanas, por los cambios de gustos de la gente o por otras razones acabaron desapareciendo o siendo compradas por compañías grandes como CBS, Conn-Selmer que buscaron el beneficio a corto plazo y se quedaron sólo con la marca y no con la calidad. (La propia Gibson adquirió de Grestsch la marca Slingerland después de que en 1970 su propietario la vendiese).
Por mucho que nos duela a los pocos fanáticos es algo natural que tenemos que aceptar.

Otra parte de la evolución que tenemos que asumir es la del cambio de gustos y de actitudes. Recuerdo hace muchos años que salíamos de un ensayo en el local de Luis en General Elorza. Toli llevaba su guitarra eléctrica en una funda blanda y un señor le dijo algo. No sé si medio en broma o en serio le dijo que lo que llevaba era malo o algo así. Al parecer era un guitarrista de guitarra clásica.
Para un guitarrista clásico, con razón, una guitarra eléctrica es una guitarra simplona, resultona, falta de matiz. Una cosa basta. 
A su vez, para un violinista clásico o para un instrumentista de orquesta clásica es posible que la guitarra sea un instrumento de segunda división.
El pop surgió como una forma fácil de que la gente joven pudiese hacer música usando sólo tres acordes.
Por tanto, que un chaval joven haga música desde su iPad, o con una mesa de ritmos no tiene que resultar una herejía a una generación que necesitamos un enchufe para sonar. 

sábado, 10 de febrero de 2018

Café, oficina e imposibilidad del colectivismo

Aunque mi familia siempre tuvo una gran afición al café yo no comencé a tomarlo habitualmente hasta hace unos meses.
Recuerdo a mi abuela madrugando sólo para prepararse un café, el olor que dejaba en su casa y la forma reconcentrada en la que se sentaba para tomárselo.
Solía mezclarlo con algo de achicoria. Supongo que sería una llamada del pasado y un sabor al que con los años se acostumbró. En mi pueblo mucha gente lo hacía a pesar de que ya fuese más fácil encontrar el café que la achicoria en la tienda.
Mi madre, hasta que la salud se lo permitió, tomaba café desde primera hora de la mañana hasta por la tarde. Vasos enteros. Como mi abuela, siempre café con leche. Nadie en mi casa se toma el café solo.
Yo no tomé café desde mi primer examen en la facultad. Parcial de Derecho Romano. Toda la noche estudiando y tomando café. Un híper nervioso lo que necesita son relajantes y no excitantes. Tuve que salir del examen (con un profesor acompañándome) al baño a vomitar. 
Desde aquel día hasta hace unos meses los cafés con cafeína que me tomé fueron excepcionales.

Hace varios meses comencé a tomar café de nuevo los días que llegué a trabajar agotado para mantenerme despierto. 
Primero cambié el chocolate de la máquina dispensadora de bebidas por el café y finalmente me uní al grupo de gente en mi oficina que usa máquinas de cápsulas.

Si hay alguien que haya leído este blog y haya vuelto sabrá que desde hace unos años me caí de un caballo, me di un fortísimo golpe en la cabeza, me volví más gilipollas de lo que ya era y acabé convertido en un malvado, feroz, inhumano, insolidario y odioso liberal, individualista, libertario, pro-capitalista... Podéis llamarme lo que queráis. Podéis ponerle prefijos a liberal como neo o ultra a llamarme neocon o directamente hijodeputa egoísta, me lo merezco). También podéis decir que muy capitalista pero seguro que si te pones malo vas a un hospital público, o circulas por carreteras que todos pagamos (yo ya no estoy entre ese todos que pagan hospitales, carreteras y observatorios desde mi conversión).
Reconocidos mis pecado continúo con mi explicación.

Primer fallo del colectivismo. Introducción.
En la oficina había cuatro cafeteras Dolce-Gusto Piccolo. Digamos que dos eran comunes. Cuando yo comencé a usarlas nadie me lo impidió. Nadie, al menos a la cara, me puso ningún problema. Es decir, entre varias personas habían puesto dinero pero el uso era prácticamente libre. Diréis que eso es bueno para mí. No había pagado nada pero podía usarlo más que alguien que las hubiese pagado. Podría ser bueno para mí pero -a mí al menos- no me parece justo para las personas que lo pagaron. Podréis decir que a ellas no les importó. Pero que yo me hiciese mi café diariamente implica un gasto de uso de la cafetera que ellos han pagado y yo no. Aunque ellos o uno de ellos prefiriese que yo no la usase en realidad no me lo podrían impedir. Yo podría usarla cuando esa persona no se encuentra presente ya que están al libre alcance.

Segundo fallo del colectivismo. El uso.
Este es el fallo más grande, comparado con el relativamente poco importante del anterior. En el uso de algo colectivo se premia al que peor uso hace y se castiga al que hace mejor uso. Me explico. Cuando llegué a la comuna cafeteril había dos máquinas. Una de ellas estaba estropeada desde hace tiempo pero nadie se había molestado en llevarla a reparar o siquiera tirarla. A las dos les faltaban un alambre que hay para desatascar la válvula y a las dos les faltaba la peana para posar el vaso. Cuando haces café en este tipo de máquinas suele haber una pérdida pequeña de café por las paredes. Después de usarlas conviene pasar un trapo o servilleta. Nosotros, al lado de la máquina, tenemos un rollo industrial con papel para limpiar. La gente usaba la cafetera y no solía limpiar. Lo que hacía que en las peanas se acumulase restos de café. Como no se limpiaban las peanas el café se pudría y salía moho. Con lo que las peanas acabaron en la basura. Después el líquido comenzó a caer por los bordes de la máquina lo que convirtió la parte de abajo de la máquina en una cosa pegajosa y sucia.
Aparte de esto, la máquina funciona con agua como materia prima que pasa por una cápsula que contiene café o una mezcla de café con leche. Las cápsulas al retirarlas dejan restos en la bandeja que las contiene. Lo cual no se suele limpiar. El agua hay que rellenarla continuamente ya que el depósito de estas máquinas sólo contiene 0,6 litros. Lo más normal era llegar y que el depósito estuviese casi vacío. Lo que se hacía era ir a por agua con botellas y dejarlas cerca de la máquina para recargar. Por supuesto eso no lo hacía prácticamente nadie.
Como la cosa no funcionaba decidieron crear una regulación. Es decir hacer una tabla para limpiar y reponer agua. Esto fue antes de que yo llegase. La cosa no funcionó. Yo siempre veía a la misma persona ocupándose de esos menesteres. Esa persona, que era algo así como el caballo de Rebelión en la granja,  ya no está en el departamento.
A veces se dejaban la cápsula puesta después de usar la cafetera. Otras se intentaba utilizar la máquina sin agua y se llenaba de aire.
En el depósito de la máquina, que es transparente, en las esquinas se podía ver moho verde. Como la máquina tenía uso continuo no era sencillo llevársela a casa para limpiar ese moho con lejía.
Yo dejé de usar esa máquina. La razón no fue porque me tocase a mí reponer el agua. Ni limpiar cuando yo la usaba lo que no habían limpiado otros antes. O porque le tuviese especial miedo al moho. No, no fue por eso. Todo el mundo en la oficina tiene una botella de agua en la mesa que o bien sacan de la máquina o traen del comedor o rellenan en la fuente de agua fría que tenemos. Esas botellas, de las que bebemos a morro eran las que todo el mundo usaba para rellenar el depósito cada vez que se hacían un café. Como el depósito iba a estar presumiblemente vacío lo usuarios llevaban su propia agua. Esto sucedía también en el calentador de agua para las infusiones que hay al lado de la cafetera.

Mi opción fue comprarme mi propia cafetera y usarla individualmente. Vuelta a la propiada privada.

Tercer fallo (amenaza) del colectivismo. Ataque a la propiedad privada.
El colectivista no respeta más propiedad que la suya. Todas estas personas que hace un mal uso de la cafetera comunitaria en su casa suelen tener su cafetera y su cocina impolutas y, en caso de que no sea así, no le importa a nadie, es su problema. Pero cuando ven que alguien tiene algo quieren usarlo cuando no arrebatárselo.
Al principio he dicho que en la oficina había cuatro cafeteras. Una de las comunitarias se rompió. Quedaban tres. Una de las otras tres es de una persona que vio que la regulación sólo favorecía a quien no la cumplía y perjudicaba al que la seguía. Y decidió comprarse una cafetera. Esa cafetera ya empieza a ser utilizada discretamente por el momento por los de la cafetera comunitaria que, o bien les queda mas lejos la común o ven mucho más limpia y mejor cuidada la privada. El propietario por el momento se está callando.

El capital huye.
Con la otra es un poco diferente. La otra pertenece a una comunidad-privada de dos personas. Dos personas se compraron una cafetera y no pusieron problemas a que otras personas las usasen pero siguiendo unas normas. Limpieza después del uso, reposición del agua de una fuente determinada ya que otras daban agua sucia. La cosa funcionó hasta la llegada de una colectivista. Primero decidió motu propio que la fuente más cercana, aunque de agua sucia, podía ser una fuente válida. Esto dio lugar a las primeras desavenencias con las propietarias. Hay que decir a favor del colectivismo, o del asociacionismo, que otras dos personas formábamos parte de esa comunidad y en ningún momento tuvimos problemas. Finalmente esta persona, a pesar de ser avisada varias veces, continuó con sus prácticas con el agua y llegó a rellenar el depósito de esa cafetera con agua de su propia botella. Esto produjo la fuga de capital. La cafetera una mañana apareció en el otro lado de la oficina, como a treinta metros de donde estaba. En una esquina custodiada por una de las propietarias en su paraíso. La colectivista pasó a utilizar la comunitaria, que estaba muy cerca de la comunitario-privada, y allí continúa rellenando con su botellín privado.

El capital se esconde.
Tenía la opción de usar la cafetera comunitario-privada, pero sinceramente me quedaba un poco lejos y por el precio que tiene no merece la pena andarse con tanto cuidado (hay primero que respetar a los demás y luego pedir respeto para nosotros o lo nuestro) y yo tenía la posibilidad de encontrar un hueco para mi propia cafetera. De modo que me compré una. Además, por el asunto de la contaminación y también por hacer pruebas con las cápsulas rellenables, estoy manchando bastante al hacer café. Así que no me gusta andar ensuciando las cafeteras ajenas. Lo que he hecho es meter la cafetera en una estantería y taparla con unos archivadores de modos que nadie me puede decir nada por tenerla en un sitio de archivadores pero tampoco está tan expuesta como para que cualquier botellinero me la pueda rellenar con babas.
Sé que tarde o temprano mi compañera colectivista-yoísta se va a enterar y se va a enfadar porque la va a querer usar.

Sé que el que lea esto dirá que el problema es de mis compañeros que son unos guarretes y que se trata de un problema de falta de educación. Estoy hablando de un colectivo de unas ocho personas. Todos ellos se han formado en la educación pública, como corresponde a su edad y nacionalidad. ¿La solución sería más educación pública? ¿Más años? ¿Más horas? ¿Más asignaturas cívico-sociales? ¿Más horas comunitarias los fines de semana? 
Acaso se podrá decir que es una cuestión cultural. Que si fuesen nórdicos eso no pasaría. Tal vez haya quien piense que una educación nórdica sería necesaria. Menos alumnos, más profesores... No lo sé.
 
Lo que sí sé es que el sentido de la propiedad, el egoísmo (selfishness) y el individualismo son innatos al ser humano. Y luchar contra ellos o pretender negarlos en vez de aprovecharlo es una batalla tan perdida como la guerra contra las drogas, la propiedad o la libertad de pensamiento.

jueves, 1 de febrero de 2018

Perdigonazos

Hablar de política, de letras de canciones, de parejas, de Bitcoin, de la educación de los hijos de los demás, es sinónimo de no dar ni una.

sábado, 27 de enero de 2018

Igualdad

Mucha gente pide modelos reales.
Creo que en el chino de la calle Sandoval se lo han tomado en serio.