miércoles, 28 de agosto de 2013

I read the news today, oh boy

Pues resulta que un afamado periodista alemán que lleva un año en España, acusa a la Universidad pública española de ser un nido de plagio, corrupción y nepotismo.

Y digo yo. No creo que haga falta ser afamado, ni periodista, ni llevar más de dos días en España para saber que nuestra Universidad es una casaputas.

Recuerdo que durante el tiempo que yo pasé allí era de lo más normal que un departamento estuviese compuesto por padre, hija y sobrino.
O las batallas que se tenían los catedráticos para que sus asignaturas tuviesen el mayor número de créditos o se creasen estúpidas asignaturas optativas donde poder ampliar su poder o enchufar como profesores adjuntos a amigos y familiares. Y todo ello, obviamente sin tener en cuenta en absoluto las verdaderas necesidades de los alumnos, que supuestamente son la parte más importante de todo el asunto.

Además eran precisamente lo peores profesores los más asquerosamente políticos y nepotistas. No recuerdo a ningún profesor bueno metido en esas porquerías.

Recuerdo incluso la historia de una profesora encargada de administrar el dinero de las asociaciones de alumnos que habían sido elegidas para no sé qué que se elegían que, en connivencia con los alumnos elegidos en ese momento, se repartían la pasta. Ella para viajar al extranjero a ver a su novio y ellos supongo que en organizar fiestas o viajes.

1 comentario:

Gonzalo Melero dijo...

Totalmente cierto. En mi campus de Humanidades la palabra "lupanar" se les quedaba corta, yo creo que eso de "casaputas" está más en línea con la realidad. Y sobre todo en lo que se refiere a los profesores malos, que abundan como las setas.