miércoles, 26 de agosto de 2009

Nos iremos

Nos iremos.
Unos de improvisto. Otros durmiendo. Otros tras una larga lucha.

Nos iremos y, aunque lo sabemos, ninguno estará preparado.

Unos serán muy llorados. Otros no tanto. Incluso la marcha de muchos será una liberación para los que se queden.

Nos iremos.
Comenzaremos a no entender las cosas complicadas. Al final no entenderemos ni las más sencillas.
Será entonces cuando la ida duela menos.

La mayoría no dejaremos grandes cosas. Casi todos los recuerdos de lo que hemos vivido se irán con nosotros. Las olas que vimos romperse en la playa. La noche que nos despertamos sudando. La primera vez que hicimos el amor. Aquel día que lloramos.

Nos iremos y sólo quedará alguna foto, alguna película, algún sonido... todos acabarán olvidados y destruidos. Dejaremos algo escrito en algún rincón de la red que nadie nunca leerá.

Nos iremos.

sábado, 22 de agosto de 2009

Bodas (2ª parte)

Continúo con la sección dedicada a las Bodas.

Continuaré analizando más partes intrínsecas a toda boda.

LA FAMILIA
A nuestra familia la conocemos. Son esa panda de frikis que se conforman asimismo en subpandas de frikis, clanes, bandas, grupos que ni se relacionan entre ellos o, peor, se llevan a patadas.
Sí, lo tenemos asumido, todos tenemos una familia que pensamos que es la más rara del mundo.

Pues no. Cuando empiezas a organizar una boda, comienzas a descubrir a la familia de tu futuro cónyuge. Es entonces cuando descubres que su familia es como 200 veces más rara que la tuya. Problemas que ni siquiera sabías que podían existir existen en la otra familia.

Especial mención merecen los suegros. Siempre piensas que tu pareja tienen unas cosas muy especiales con las que tienes que esforzarte para convivir con ellas.
Cuando descubres a tus suegros te das cuenta de que se ha quedado sólo con el 10% de esas rarezas.

LOS INVITADOS (no familia)
Pensabas que sólo las familias eran raras.
No. Cuando te pones a hacer las mesas en la que se van a sentar los invitados como amigos. Te das cuenta de la cantidad de problemas que hay entre ellos.
Sólo para configurar una mesa en que 8 de ellos que no se lleven demasiado mal estén juntos hace falta un milagro.

LA MÚSICA
A poco que te fijes en la música que suena en una boda te das cuenta de la cultura musical que tenemos.
Ma-ma-ma ma-ma-maría, Asturiessiyopudiera, Amimorena-amimulata, elchacachá-del-tren, yesqueasturiasesmipatriasincerasubandera, ¡sincera su bandera! ¿? !!!, parabailarestoesunabom-ba paragosarestosesunabom-ba...

Cuanto más hortera es una canción, cuanto peor es una canción, más le gusta a la gente.
Vale un toque kistch, pero un toque no toda la noche.

(continuará)

viernes, 21 de agosto de 2009

Bodas (1ª parte)

Esta nueva serie se comenzó a gestar hace ya años y estaba prevista para publicarse dentro de un mes, pero no puedo esperar.
Creo además, que voy a escribir una entrada un poco deslavazada por falta de tiempo para organizar las ideas.

Lo primero que debo decir es que no soy un especial defensor de las bodas. Generalmente no me lo he pasado bien casi nunca en una boda. Soy muy soso y me canso muy pronto.
Hace mucho tiempo, comencé -con la cámara del teléfono móvil- a fotografiar ciertos personajes típicos de estos eventos. Luego, por cambios o averías de los móviles, fui perdiendo todos esos documentos. Y esta serie se fue quedando y quedando hasta que ha llegado el momento elegido para inaugurarla.
Ese momento es mi propia boda.

En realidad, aunque pueda parecer otra cosa, soy un tío bastante respetuoso -o eso intento- con las ideas o ilusiones de los demás y nunca suelo tratar de hacer que los demás se sientan heridos por una opinión mía.
Por lo tanto, criticar las bodas justo antes de celebrar la mía puede resultar un poco inoportuno.
El caso es que, desgraciadamente, el hecho de llevar un año y medio organizando una boda me ha hecho reafirmarme en mis convicciones y además tener muchísima más información para poder mantener mi posición.

Lo primero que debo aclarar es que no es lo mismo boda que matrimonio.
La boda es toda la fanfarria que se monta alrededor de un matrimonio. (Matrimonio es un sustantivo de género masculino, la boda es de género femenino).

Como no sé por donde empezar, voy a empezar por el Restaurante.

- EL RESTAURANTE
(Primera Ley de LaGrand sobre bodas). Una de las máximas que toda persona que quiera organizar una boda debe saber es que el término boda después de un sustantivo lo encarece porque sí.

Ejemplo 1A:
- (Teresita) Vengo a hacer una prueba de peinado. Quiero probar otros looks.
- (Peluquero) Sí, son 35 euros.

Ejemplo 1B
- (Teresita) Vengo a hacer una prueba de peinado. Me caso.
- (Peluquero) Sí, son 95 euros.

Con el restaurante el ejemplo sería así:

Ejemplo 2A:
- (Pepe) El Sábado 25 de Junio venimos a comer 10 amigos.
- (Restaurador) ¿Qué vais a comer?
- (Pepe) A la carta.
- (Restaurador) Te hago precio. Serán X euros (donde X es una cantidad determinada)

Ejemplo 2B:
- (Pepe) El Sábado 25 de Junio venimos a comer 20 amigos.
- (Restaurador) ¿Qué vais a comer?
- (Pepe) Todos lo mismo. Un menú de tres platos y un postre.
- (Restaurador) Como sois tantos te hago precio. Serán X/4 euros (donde X/4 es la cuarta parte del precio de comer a la carta).

Ejemplo 2A:
- (Pepe) El Sábado 25 de Junio venimos a comer 200 amigos.
- (Restaurador) ¿Qué vais a comer?
- (Pepe) Todos lo mismo. Tres platos y un postre... es mi boda.
- (Restaurador) Serán 5X euros (donde 5X es el precio de la carta multiplicado por 5).

Evidentemente no tiene ningún sentido. Es como si en una comida o cena tuviesen menú del día en vez de para los 10, 20 ó 50 servicios normales, para 100, 150 ó 200 y en vez de ser aún más barato lo encareciesen.

- ROPA (vestidos, trajes y demás).
Esta es una de las partes de la boda en que más se nota la enorme influencia femenina en el motor de estos acontecimientos.

Parece que todos odiamos a la aristocracia o al menos esa idea de unos tíos que por ser hijos de alguien tienen el derecho a vivir a costa del erario público o de unas rentas injustas y tener mejores oportunidades que los demás.

Pues no, cuando llegan las bodas parece que son los ejemplo que deben seguirse.
Esa gente que no trabaja en nada o parece que al menos no trabaja en nada que pueda llamarse trabajo -como representaciones o imágenes de firmas o puestos de consejeros en ciertas instituciones-, pasa a ser lo que todos queremos ser pero no nos atrevimos nunca a confesar.

Por tanto, el día de la boda nos disfrazamos de aristócratas.
Muchos cogen el HOLA y se dedican a intentar parecerse a algún individuo o individua del que desconocemos absolutamente si tiene gusto, glamour, clase, charmé o incluso dos dedos de frente.
Les copiamos las corbatas, los pañuelos, el vestido de largo, los zapatos, el maquillaje...
El resultado es siempre patético.

Lo único que conseguimos clavar son sus caras de gilipollas.

(continuará)

jueves, 20 de agosto de 2009

Belleza

Ella siempre se quejaba de lo poco que él la piropeaba.

Cuando ella murió con 90 años, él se acercó al cadáver y dijo: "Eres guapa incluso ahora".

sábado, 1 de agosto de 2009

Parecidos Razonables

Una de mis tonterías recurrentes hace unos años era el famoso rap del Payacho de la Hora Chanante (Vivo con tu madre / en un cachtillo / cartón de leche / pijama de lino...)

Después de escuchar la pronunciación super gangsta del Tito Mc he llegado a la conclusión de que el original a veces copia a la parodia.



jueves, 30 de julio de 2009

Cartas desde Madrid (Educación para la Ciudadanía)

Querida prima Cecilia,

¿qué tal todo? Espero que en breve nos veremos por allí (espero que mañana mismo).

Hoy te quiero enviar una foto sacada por mí.
Es un poco raro que te envíe esto, porque en la imagen no salgo yo ni ningún monumento o plaza madrileña.
Hasta la hora es un poco rara, ya que está hecha a las siete y media de la mañana.

Es una foto con la que te quiero mostrar el modo en el que se suelen sentar los madrileños en los transportes públicos.


Estarás preguntándote ¿por qué eligen el lado del pasillo en vez del de la ventanilla?
No, no es que a la gente que vive o trabaja en Madrid no les guste la ventanilla. Estoy seguro que en un caso de transporte de media o larga distancia te matarían por quitártela.

¿Por qué se sientan así entonces?

Pensarás, que evidentemente iban sentados con alguien que se acaba de apear en la parada anterior.
No, Cecilia.

Creerás que van a bajarse en la siguiente parada y evitan la ventanilla para no molestar a quien se pueda sentar en el lado del pasillo.
No, Cecilia.

Dudarás si acaso se trata de un problema de claustrofobia.
No, Cecilia.

Se sientan así, porque de esa manera dificultan que alguien se ponga a su lado.

De hecho, es normal que en un autobús en Madrid, aunque haya muchos asientos libres haya gente que va de pie.

Para ti seguramente los madrileños sean solamente esos tipos que viven en Madrid, que cada vez que veas el telediario sólo hable de las cosas que les pasan a ellos o cómo ellos ven las que les pasan a los demás, que tienen un equipo de fútbol muy famoso, que aparecen por tu tierra unas semanas coincidiendo con el verano y se dedican al turisteo de las Pes (ocupan el Parking por las mañanas, se van a la Playa todo el día y por la noche dan un Paseo comiendo Pipas).
Posiblemente se te habían mostrado como gente muy abierta, muy sociables y simpáticos. Seguro que te hablan maravillas de la grandiosidad de Madrid. De su Madrid (aunque vivan a dos horas de la Puerta del Sol).

Pues no. Aunque te parezcan cosmopolitas, urbanitas y gente de mundo, los madrileños se odian entre sí.

No quieren sentarse contigo, te ponen cara agresiva y de fastidio si lo intentas. No quieren esperar detrás de ti en una cola. No quieren cederte ni un centímetro de acera. Les cuesta darte un poco de reconocimiento en el trabajo. Quieren lo que tú miras hasta que dejas de mirarlo.

Todo el tiempo es una continua lucha sorda por conquistar el terreno, el derecho, el tiempo, la dedicación de los demás.

Cuando hay que hablar de sí mismos como solidarios, son los primeros.
Cuando hay que echárselas de educados, no los hay más.

lunes, 27 de julio de 2009

Aperos de La Raza

Yo tengo un sentido del humor muy raro. No me hacen gracias películas con las que todo el punto se troncha y, de repente, vuelvo a ver este vídeo que ya había visto hace tiempo y tengo que pararlo porque no aguanto el dolor de barriga.
A lo mejor si lo vuelvo a ver ya no me río...



viernes, 24 de julio de 2009

Hearing Impaired

Madonna pertenece a ese género de artistas cuyos conciertos pueden ser disfrutados mucho más por los sordos