¿Soy el único al que le parece tan discriminatorio la preferencia del hombre respecto de la mujer como la preferencia del primogénito respecto del resto de hijos?
martes, 1 de noviembre de 2005
sábado, 29 de octubre de 2005
Aclaraciones de César G. Miranda a "La verdadera historia de la caída del césar"
He recibido un correo de César García Miranda en el que me pide que por favor rectifique algunas de las informaciones que aparecen en el mencionado artículo.
Lo publico íntegro para aclarar cualquier tipo de malas interpretaciones que puedan surgir de la lectura de aquel.
"Apreciado LaGrand.
He sido avisado por terceras personas de la publicación en el Rincón de un artículo que narra la historia de mi salida de Los Débiles.
Sólo querría decir que quizás por una mala interpretación de los hechos has contado algunas cosas que no son del todo ciertas y que me gustaría dejar bien claras porque he encontrado inexactitudes y exageraciones importantes que pueden llevar a error y producir malos entendidos de carácter grave:
- En primer lugar quiero aclarar que mi pérdida de conciencia se produjo al recibir el puñetazo y no después como torticeramente se cuenta en tu relato.
- En segundo lugar, y no por ellos menos importante, en la tarta el texto que se puede leer no era "OS QUIERO DÉBILES" sino simplemente "LOS DÉBILES".
Espero que sea corregido el artículo en el plazo de tiempo más breve posible para que no quede dañada en modo alguno mi credibilidad, tan maltrecha -por otra parte- después de que se me relacionase con ese niño del colegio de Los Dominicos, del que puedo jurar que ni conocí jamás ni aparentaba la edad que realmente me dijo que tenía.
Sin más recibe un saludo cordial."
Lo publico íntegro para aclarar cualquier tipo de malas interpretaciones que puedan surgir de la lectura de aquel.
"Apreciado LaGrand.
He sido avisado por terceras personas de la publicación en el Rincón de un artículo que narra la historia de mi salida de Los Débiles.
Sólo querría decir que quizás por una mala interpretación de los hechos has contado algunas cosas que no son del todo ciertas y que me gustaría dejar bien claras porque he encontrado inexactitudes y exageraciones importantes que pueden llevar a error y producir malos entendidos de carácter grave:
- En primer lugar quiero aclarar que mi pérdida de conciencia se produjo al recibir el puñetazo y no después como torticeramente se cuenta en tu relato.
- En segundo lugar, y no por ellos menos importante, en la tarta el texto que se puede leer no era "OS QUIERO DÉBILES" sino simplemente "LOS DÉBILES".
Espero que sea corregido el artículo en el plazo de tiempo más breve posible para que no quede dañada en modo alguno mi credibilidad, tan maltrecha -por otra parte- después de que se me relacionase con ese niño del colegio de Los Dominicos, del que puedo jurar que ni conocí jamás ni aparentaba la edad que realmente me dijo que tenía.
Sin más recibe un saludo cordial."
viernes, 28 de octubre de 2005
Nuevas reflexiones sobre Los Débiles
Es muy difícil explicarle a los demás lo que significa estar en un grupo pequeño y desconocido.
Cuesta hacer entender que cada banda que se mantiene unida a pesar del tiempo y de los cambios es un raro milagro.
A veces no es sencillo distinguir lo sublime de lo ridículo. Ni es fácil enviar cartas en las que sólo escribes el remite.
Nadie puede comprender la sensación de que, cada vez que por fin tienes un nuevo disco del grupo en tus manos, nunca sabes si será el disco de presentación o el de despedida.
O que es imposible mirar lo que haces con un mínimo de perspectiva.
Aunque en el fondo me alegra ser uno de los que saben lo que significa estar en un grupo pequeño y desconocido.
Cuesta hacer entender que cada banda que se mantiene unida a pesar del tiempo y de los cambios es un raro milagro.
A veces no es sencillo distinguir lo sublime de lo ridículo. Ni es fácil enviar cartas en las que sólo escribes el remite.
Nadie puede comprender la sensación de que, cada vez que por fin tienes un nuevo disco del grupo en tus manos, nunca sabes si será el disco de presentación o el de despedida.
O que es imposible mirar lo que haces con un mínimo de perspectiva.
Aunque en el fondo me alegra ser uno de los que saben lo que significa estar en un grupo pequeño y desconocido.
jueves, 27 de octubre de 2005
La verdadera historia de la caída del césar
Carlos picó en la puerta de César.
El día anterior ambos habían acordado quedar en casa de César para hablar de su futuro en Los Débiles.
César abrió la puerta con una sonrisa y abrazó a Carlos, pero éste respondió con frialdad.
César enseguida le ofreció algo a su invitado mientras le ponía el último disco que había comprado y con el que estaba entusiasmado.
Carlos rehusó tomar nada y apenas prestó atención a la música que sonaba.
Antes de que César comenzase una conversación, Carlos le espetó:
- Vamos al grano, tengo prisa.
- Sí, sí –contestó César asustado-.
- He estado pensando en el futuro de Los Débiles…
- (César le interrumpió) Sí tío, yo también he estado currando mucho. ¿Te acuerdas de “Carbón”? He estado retocándola. He hecho evoluciones en ella. Ahora estoy en la versión Carbón 14. Además he estado gestionando un montón de conciertos y he trabajado en los arreglos de todas las canciones de Toli, desde Vergüenza Ajena hasta hoy, pasando por Los Comanches. Por cierto tío, vaya curro que me llevó Aquella Primavera Gris. Pero ha quedado inmejorable… De Hazle Caso a Carolina, no puedo decir lo mismo.
Antes de que pudiese seguir hablando Carlos le cortó.
- César, he estado pensando que es mejor que nos busquemos otro guitarrista.
César se quedó pálido. Al principio pensó que se trataba de una broma, pero al ver el gesto serio de Carlos se dio cuenta de que lo estaba echando del grupo.
- P…p…pero ¿por qué? (Acertó a preguntar César con un nudo en la garganta).
- Tío, no se puede faltar a los ensayos.
- Pero si sólo he faltado a un ensayo…
- Querrás decir AL ENSAYO.
- Tío, operaban a mi padre…
- Joder, César, ni que tú fueses el puto cirujano.
- Pero la médula espinal que le pusieron tenía que salir de alguien…
- Venga César, vete a tomar pol culo. ¡Qué no habrá médulas espinales en un hospital!
- Pero sólo puede ser donante un pariente.
- ¿Y tu madre? ¿No lleva viviendo como una reina desde que se casó mientras tu padre se freía los huevos limpiando barras de cadmio en la central?
- Carlos, me refiero a parientes sanguíneos.
- Y tus abuelos ¿no tienen sangre en las venas, coño?
- Sabes que mis abuelos murieron antes de que mi padre los conociese…
- No me toques las narices. ¿Y tus hermanos?
- ¿No sabes que no tengo hermanos?
- Ah, es verdad, por los huevos de tu padre y los rayos gamma de los cojones. Pero, espera, ¿no tenías una hermana que era una guarra?
- No, esa es la hermana de Luis. Deberías acordarte de las juergas que te pegaste con ella.
- No cambies de tema joder ¡faltaste al ensayo!
- Carlos, pero si fue un ensayo sin importancia y además convocado cinco minutos antes porque Toli y tú os encontrasteis en la calle.
- ¡¡¡¿Llamas un ensayo sin importancia a decidir si jubilamos o no la manta?!!!
- No, no quería decir eso.
- ¡Pero lo has dicho!
- Lo siento…
Durante unos segundos permanecieron callados. Carlos porque estaba ciego de ira y César porque se sentía avergonzado. Se juró a sí mismo no volver a faltar a un ensayo.
Lentamente César se arrodilló delante de Carlos, miró al suelo y con un hilo de voz temblorosa dijo “perdonadme”.
Lo único que pudo ver fue una sombra que se dirigió a su estómago. Carlos hundió su puño entre sus costillas y en ese momento César perdió la respiración.
Antes de irse Carlos, César sintió un escupitajo en su espalda. Después oyó un portazo y se desmayó.
Cuando César recobró el conocimiento se dirigió arrastrándose a la nevera a tomar algo que le calmase el intenso dolor que aún sentía.
Al abrir la puerta, lo primero que vio, en la bandeja inferior fue una tarta que había preparado durante toda la mañana, en la que se podía leer: “OS QUIERO DÉBILES”.
El día anterior ambos habían acordado quedar en casa de César para hablar de su futuro en Los Débiles.
César abrió la puerta con una sonrisa y abrazó a Carlos, pero éste respondió con frialdad.
César enseguida le ofreció algo a su invitado mientras le ponía el último disco que había comprado y con el que estaba entusiasmado.
Carlos rehusó tomar nada y apenas prestó atención a la música que sonaba.
Antes de que César comenzase una conversación, Carlos le espetó:
- Vamos al grano, tengo prisa.
- Sí, sí –contestó César asustado-.
- He estado pensando en el futuro de Los Débiles…
- (César le interrumpió) Sí tío, yo también he estado currando mucho. ¿Te acuerdas de “Carbón”? He estado retocándola. He hecho evoluciones en ella. Ahora estoy en la versión Carbón 14. Además he estado gestionando un montón de conciertos y he trabajado en los arreglos de todas las canciones de Toli, desde Vergüenza Ajena hasta hoy, pasando por Los Comanches. Por cierto tío, vaya curro que me llevó Aquella Primavera Gris. Pero ha quedado inmejorable… De Hazle Caso a Carolina, no puedo decir lo mismo.
Antes de que pudiese seguir hablando Carlos le cortó.
- César, he estado pensando que es mejor que nos busquemos otro guitarrista.
César se quedó pálido. Al principio pensó que se trataba de una broma, pero al ver el gesto serio de Carlos se dio cuenta de que lo estaba echando del grupo.
- P…p…pero ¿por qué? (Acertó a preguntar César con un nudo en la garganta).
- Tío, no se puede faltar a los ensayos.
- Pero si sólo he faltado a un ensayo…
- Querrás decir AL ENSAYO.
- Tío, operaban a mi padre…
- Joder, César, ni que tú fueses el puto cirujano.
- Pero la médula espinal que le pusieron tenía que salir de alguien…
- Venga César, vete a tomar pol culo. ¡Qué no habrá médulas espinales en un hospital!
- Pero sólo puede ser donante un pariente.
- ¿Y tu madre? ¿No lleva viviendo como una reina desde que se casó mientras tu padre se freía los huevos limpiando barras de cadmio en la central?
- Carlos, me refiero a parientes sanguíneos.
- Y tus abuelos ¿no tienen sangre en las venas, coño?
- Sabes que mis abuelos murieron antes de que mi padre los conociese…
- No me toques las narices. ¿Y tus hermanos?
- ¿No sabes que no tengo hermanos?
- Ah, es verdad, por los huevos de tu padre y los rayos gamma de los cojones. Pero, espera, ¿no tenías una hermana que era una guarra?
- No, esa es la hermana de Luis. Deberías acordarte de las juergas que te pegaste con ella.
- No cambies de tema joder ¡faltaste al ensayo!
- Carlos, pero si fue un ensayo sin importancia y además convocado cinco minutos antes porque Toli y tú os encontrasteis en la calle.
- ¡¡¡¿Llamas un ensayo sin importancia a decidir si jubilamos o no la manta?!!!
- No, no quería decir eso.
- ¡Pero lo has dicho!
- Lo siento…
Durante unos segundos permanecieron callados. Carlos porque estaba ciego de ira y César porque se sentía avergonzado. Se juró a sí mismo no volver a faltar a un ensayo.
Lentamente César se arrodilló delante de Carlos, miró al suelo y con un hilo de voz temblorosa dijo “perdonadme”.
Lo único que pudo ver fue una sombra que se dirigió a su estómago. Carlos hundió su puño entre sus costillas y en ese momento César perdió la respiración.
Antes de irse Carlos, César sintió un escupitajo en su espalda. Después oyó un portazo y se desmayó.
Cuando César recobró el conocimiento se dirigió arrastrándose a la nevera a tomar algo que le calmase el intenso dolor que aún sentía.
Al abrir la puerta, lo primero que vio, en la bandeja inferior fue una tarta que había preparado durante toda la mañana, en la que se podía leer: “OS QUIERO DÉBILES”.
martes, 25 de octubre de 2005
viernes, 21 de octubre de 2005
Incógnito
Es maravilloso encontrarse con famosos de incógnito en un cercanías Oviedo-Gijón.
Lo que más me gusta de ellos es la sencillez con la que van por la vida. Sin divismos. Como uno más, mientras conocen nuestro país.
Mochila, bocata, bono-tren y su talento.
Lo que más me gusta de ellos es la sencillez con la que van por la vida. Sin divismos. Como uno más, mientras conocen nuestro país.
Mochila, bocata, bono-tren y su talento.

Dave Grohl (Foo Fighters y ex-Nirvana) con un poco de tinte en el pelo, echando un pigacín ferroviario.
domingo, 16 de octubre de 2005
Nuevo disco de José Ignacio
Mientras Saturno devora a sus hijos Lapido escribe otra canción
que habla de flores y alambre de espino, de olvidos y de superstición.
EN OTRO TIEMPO EN OTRO LUGAR
sábado, 15 de octubre de 2005
Comparaciones (II)
Junior es al hip-hop lo que Melendi a la rumba.
Iguana Tango es al rock lo que Vanilla Ice fue al rap.
Iguana Tango es al rock lo que Vanilla Ice fue al rap.
Otra duda de LaGrand
Después de 25 años de carrera, ¿no se cansan los de Metallica de tener que estar todo el rato en actitud agresiva?
Guerras musicales
Si hubiese una guerra entre beatlemaníacos y stonianos yo sería soldado.
Si estallase una guerra entre rockers y mods yo sería pacificador.
Si se decretase una guerra entre punkis y heavys yo sería espectador indignado.
Si se produjese una guerra entre indies y seguidores de Mecano yo sería fabricante de armas.
Si estallase una guerra entre rockers y mods yo sería pacificador.
Si se decretase una guerra entre punkis y heavys yo sería espectador indignado.
Si se produjese una guerra entre indies y seguidores de Mecano yo sería fabricante de armas.
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