domingo, 11 de octubre de 2009
viernes, 9 de octubre de 2009
Homo homini lupus
Toda la vida he estado escuchando hablar sobre un gran complot tejido por las altas esferas de la banca, de los gobiernos de los países más poderosos, de los grandes empresarios y de las mayores fortunas.
Esta gran trama persigue convertir a la inmensa mayoría de los seres humanos en esclavos de una minoría que disfrutaría de casi toda la riqueza y con ella los placeres, propiedades, controles, prerrogativas, poderes... que pueda ofrecer.
Es cierto que el la riqueza está repartida de una manera que no parece la más justa. También lo es que quien tiene poder trata de aprovecharse de él para conseguir aún más poder.
Lo que yo quiero contradecir es la opinión de que hay una parte de hombre malos con poder y el resto son buenas personas que quieren librarse de ese yugo.
Lo que creo es que hay una parte de personas poderosas que ejercen su poder hasta su límite y otra parte de personas que ansían tener poder para poder ejercerlo de la misma manera.
Seré más concreto. Es una idea generalizada que en la parte más alta de cualquier empresa, sobre todo si se trata de una gran multinacional, hay una serie de personas que lo único que buscan es su rentabilidad, pasando por encima de lo que puedan.
Yo estoy totalmente de acuerdo con esa idea. Y creo que es una de las razones por las que este mundo -o una parte de él- es una mierda.
Pero lo que quiero decir, es que no es que las empresas sean una jauría por culpa de esos que habitan en la cúpula, sino que todos los trabajadores formamos parte de esa manada salvaje.
La manera en la que luchan las personas por lograr el más pequeño de los ascensos, el comportamiento con sus subordinados de los que logran la más mínima responsabilidad, las dentelladas de los cachorros que acaban de entrar, la furia con la que pelean todos, la saña con la que se muerden los cuellos por la más pequeña de las prebendas...
Todo eso hace que yo sepa que no existe la más mínima esperanza de que algún día haya un mundo mejor.
Esta gran trama persigue convertir a la inmensa mayoría de los seres humanos en esclavos de una minoría que disfrutaría de casi toda la riqueza y con ella los placeres, propiedades, controles, prerrogativas, poderes... que pueda ofrecer.
Es cierto que el la riqueza está repartida de una manera que no parece la más justa. También lo es que quien tiene poder trata de aprovecharse de él para conseguir aún más poder.
Lo que yo quiero contradecir es la opinión de que hay una parte de hombre malos con poder y el resto son buenas personas que quieren librarse de ese yugo.
Lo que creo es que hay una parte de personas poderosas que ejercen su poder hasta su límite y otra parte de personas que ansían tener poder para poder ejercerlo de la misma manera.
Seré más concreto. Es una idea generalizada que en la parte más alta de cualquier empresa, sobre todo si se trata de una gran multinacional, hay una serie de personas que lo único que buscan es su rentabilidad, pasando por encima de lo que puedan.
Yo estoy totalmente de acuerdo con esa idea. Y creo que es una de las razones por las que este mundo -o una parte de él- es una mierda.
Pero lo que quiero decir, es que no es que las empresas sean una jauría por culpa de esos que habitan en la cúpula, sino que todos los trabajadores formamos parte de esa manada salvaje.
La manera en la que luchan las personas por lograr el más pequeño de los ascensos, el comportamiento con sus subordinados de los que logran la más mínima responsabilidad, las dentelladas de los cachorros que acaban de entrar, la furia con la que pelean todos, la saña con la que se muerden los cuellos por la más pequeña de las prebendas...
Todo eso hace que yo sepa que no existe la más mínima esperanza de que algún día haya un mundo mejor.
miércoles, 7 de octubre de 2009
lunes, 5 de octubre de 2009
Bodas (5ª parte)
Ante la impaciencia de algunos, publico la quinta parte de la saga dedicada a las bodas.
Hoy me referiré a la parte casi imperceptible que une las bodas con la religión.
- LOS CURSOS PREMATRIMONIALES (o el friquismo en grado sumo)
Básicamente la razón de estos cursos para la inmensa mayoría de las parejas que los hacen es o porque la novia se quiere casar por la iglesia porque es más guapo (90%) o porque si no se casan por la iglesia los padres no asistirán o irán de mal rollo (10%) -lo cual tendrá una repercusión negativa en el importe de su regalo-.
Lo simpático de estos cursos es que la mayoría de las parejas que acude a ellos se han hartado de verse desnudos, pero en el tiempo que dura el curso van a estar fingiendo que no han tocado al otro nada más que para darse la paz en misa.
Hay un primer momento friqui en el que una de las varias parejas de educadores -que son unos tipos que se ponen como ejemplos de vida cristiana- comienzan a hacer piruetas mentales sobre la contracepción.
Preservativo no, marcha atrás sí, metodo Ogino sí, tratamiento fertilidad no, jugar en un campo de golf tapando el hoyo no, jugar al golf con el hoyo tapado sí, nieve sí, plástico no... ¡la de mi madre!
O sea, que si follas cuando no hay posibilidades de concebir no es pecado. Si pones algún tipo de barrera sí es pecado.
La pregunta que nos hacíamos todos es que si no quieres tener un crío -u otro crío- ¿qué más te da? Al fin y al cabo lo que haces es follar con la idea de no quedaros embarazados. Si una cosa es pecado la otra también...
El segundo momento friquilonguis es cuando el proyector de diapositivas comienza a mostrar partes tan íntimas de mujeres que deberían estar vetadas hasta a los propios ginecólogos. La cosa va en aumento y esas partes aparecen en los diferentes momentos de la ovulación con el consiguiente cambio en el flujo.
Es entonces cuando llega el momento moco cervical que para el que no sepa lo que es, no debería de saberlo.
Es algo degradante. Es algo ignominioso. Es algo asqueroso. Es algo vomitivo. Es algo antiexcitante.
Sólo imaginarme eso dentro de Megan Fox, hace que te apetezca más clavar estacas con la frente que pensar en una mujer.
Comienza entonces el apartado Observación del moco cervical.
Manos con moco cervical, de primera parte del ciclo.
Manos con moco cervical, de segunda parte del ciclo.
Manos con moco cervical, de otra parte del ciclo.
La señora explica y su marido asiente.
El sacerdote canturrea mirando al suelo.
Tú intentas buscar algún apoyo entre el grupo. No encuentras a nadie. Todos están quietos, callados.
Atónitos.
Alguna chica asiente. Tú piensas "esa tía está muy enferma".
La señora explica y yo ausente.
Pero la señora no se calla. Y su esposo sigue asintiéndo, asistiéndo y consintiéndo.
Nosotros nos vamos de allí traumatizados.
- LA CONFESIÓN (o el corte del año)
Desde que comulgas, cada vez que debes pasar a un nuevo sacramento, la confesión está presente.
Los católicos de mi categoría -los pésimos- sólo nos confesamos cuando tomamos la primera comunión, nos confirmamos o nos casamos (la próxima vez será en la unción de enfermos -evidentemente la orden sacerdotal no se contempla a no ser que la crisis se agrave mucho más de lo que pensamos-).
Desde que me confirmé, la confesión no ha cambiado mucho. Más bien poco. Pero -ay amigo- yo sí he cambiado. Tengo más experiencia.
Cuando digo que no ha cambiado mucho, me refiero a que antes, tras un minuto en que le confesabas los pecadillos tipo no estudio mucho, desobedezco a mi padres, me peleo con mis hermanos, digo tacos... el cura te hacía la temida pregunta: ¿te tocas? Y claro, tú te hacías el loco. A lo que él te preguntaba: ¿que si te tocas el pito? (esto es real, a mí me pasó, iglesia de San Juan en Oviedo -fue mi última confesión hasta hace un mes). Pues ahora la pregunta que toca es un poco más sutil: ¿cómo son vuestros encuentros?
Y digo que yo he cambiado, porque antes me ponía rojo, balbuceaba, tartamudeaba, se me secaba la boca, perdía fuerza en las extremidades... Pero ahora me sé salir por la tangente por la secante y si hace falta por la cotangente y por la cosecante.
Así que en vez de descubrir la claridad de los encuentros de pareja opto por salidas más dignas, que me llevan a interesantes charlas sobre la fe y a la idea de que en los males del mundo no es la mano de Dios la que debemos ver sino la de los hombres.
Lo cual es bastante cierto, por otro lado.
Hoy me referiré a la parte casi imperceptible que une las bodas con la religión.
- LOS CURSOS PREMATRIMONIALES (o el friquismo en grado sumo)
Básicamente la razón de estos cursos para la inmensa mayoría de las parejas que los hacen es o porque la novia se quiere casar por la iglesia porque es más guapo (90%) o porque si no se casan por la iglesia los padres no asistirán o irán de mal rollo (10%) -lo cual tendrá una repercusión negativa en el importe de su regalo-.
Lo simpático de estos cursos es que la mayoría de las parejas que acude a ellos se han hartado de verse desnudos, pero en el tiempo que dura el curso van a estar fingiendo que no han tocado al otro nada más que para darse la paz en misa.
Hay un primer momento friqui en el que una de las varias parejas de educadores -que son unos tipos que se ponen como ejemplos de vida cristiana- comienzan a hacer piruetas mentales sobre la contracepción.
Preservativo no, marcha atrás sí, metodo Ogino sí, tratamiento fertilidad no, jugar en un campo de golf tapando el hoyo no, jugar al golf con el hoyo tapado sí, nieve sí, plástico no... ¡la de mi madre!
O sea, que si follas cuando no hay posibilidades de concebir no es pecado. Si pones algún tipo de barrera sí es pecado.
La pregunta que nos hacíamos todos es que si no quieres tener un crío -u otro crío- ¿qué más te da? Al fin y al cabo lo que haces es follar con la idea de no quedaros embarazados. Si una cosa es pecado la otra también...
El segundo momento friquilonguis es cuando el proyector de diapositivas comienza a mostrar partes tan íntimas de mujeres que deberían estar vetadas hasta a los propios ginecólogos. La cosa va en aumento y esas partes aparecen en los diferentes momentos de la ovulación con el consiguiente cambio en el flujo.
Es entonces cuando llega el momento moco cervical que para el que no sepa lo que es, no debería de saberlo.
Es algo degradante. Es algo ignominioso. Es algo asqueroso. Es algo vomitivo. Es algo antiexcitante.
Sólo imaginarme eso dentro de Megan Fox, hace que te apetezca más clavar estacas con la frente que pensar en una mujer.
Comienza entonces el apartado Observación del moco cervical.
Manos con moco cervical, de primera parte del ciclo.
Manos con moco cervical, de segunda parte del ciclo.
Manos con moco cervical, de otra parte del ciclo.
La señora explica y su marido asiente.
El sacerdote canturrea mirando al suelo.
Tú intentas buscar algún apoyo entre el grupo. No encuentras a nadie. Todos están quietos, callados.
Atónitos.
Alguna chica asiente. Tú piensas "esa tía está muy enferma".
La señora explica y yo ausente.
Pero la señora no se calla. Y su esposo sigue asintiéndo, asistiéndo y consintiéndo.
Nosotros nos vamos de allí traumatizados.
- LA CONFESIÓN (o el corte del año)
Desde que comulgas, cada vez que debes pasar a un nuevo sacramento, la confesión está presente.
Los católicos de mi categoría -los pésimos- sólo nos confesamos cuando tomamos la primera comunión, nos confirmamos o nos casamos (la próxima vez será en la unción de enfermos -evidentemente la orden sacerdotal no se contempla a no ser que la crisis se agrave mucho más de lo que pensamos-).
Desde que me confirmé, la confesión no ha cambiado mucho. Más bien poco. Pero -ay amigo- yo sí he cambiado. Tengo más experiencia.
Cuando digo que no ha cambiado mucho, me refiero a que antes, tras un minuto en que le confesabas los pecadillos tipo no estudio mucho, desobedezco a mi padres, me peleo con mis hermanos, digo tacos... el cura te hacía la temida pregunta: ¿te tocas? Y claro, tú te hacías el loco. A lo que él te preguntaba: ¿que si te tocas el pito? (esto es real, a mí me pasó, iglesia de San Juan en Oviedo -fue mi última confesión hasta hace un mes). Pues ahora la pregunta que toca es un poco más sutil: ¿cómo son vuestros encuentros?
Y digo que yo he cambiado, porque antes me ponía rojo, balbuceaba, tartamudeaba, se me secaba la boca, perdía fuerza en las extremidades... Pero ahora me sé salir por la tangente por la secante y si hace falta por la cotangente y por la cosecante.
Así que en vez de descubrir la claridad de los encuentros de pareja opto por salidas más dignas, que me llevan a interesantes charlas sobre la fe y a la idea de que en los males del mundo no es la mano de Dios la que debemos ver sino la de los hombres.
Lo cual es bastante cierto, por otro lado.
viernes, 2 de octubre de 2009
martes, 29 de septiembre de 2009
Cursi y falto de originalidad
¿Por qué en las retransmisiones deportivas si alguien que se cayó, se levanta, en vez de decir que se pone de pie dicen que recupera la verticalidad?
sábado, 12 de septiembre de 2009
Bodas (4ª parte)
Hoy...
LAS DESPEDIDAS DE SOLTERO (el gañanismo)
LAS DESPEDIDAS DE SOLTERO (el gañanismo)
Estos eventos suelen celebrarse antes de la boda, (aunque hay casos en que se celebran antes y después -este segundo tipo de despedida se conoce como Despedida tipo Paco Marsó-).
Se trata de tener una excusa para comer, beber y si es posible fornicar.
Los elementos típicos de una despedida suelen ser alcohol, amigos cabrones, putas o strippers y traje de supermán. En algunos casos también se incluye una tarde de barranquismo o similar. Pero esto ya es opcional.
El traje de supermán -o análogo- se suele llevar si la despedida es en la propia ciudad. La tarde de barranquismo -o análogo- se suele realizar si la despedida es en casa de turismo rural. El alcohol, los amigos cabrones y las prostitutas son intrínsecas a casi toda despedida.
Podemos resumir que la cosa se resume en hacérselo pasar mal al novio a base de humillarlo, dar voces, emborracharse y hacerse notar de la manera menos elegante posible.
Pero si pensamos que las despedidas de solteros son patéticas hay algo que las supera...
LAS DESPEDIDAS DE SOLTERA (el gañanismo al cubo)
Siempre he dicho que las mujeres en la sociedad de hoy han ido acercándose más al plano masculino. Generalmente desechando las virtudes femeninas (paciencia, instinto, delicadeza, cariño...) y adoptando todos los defectos masculinos (fanfarronismo, falta de educación, trepismo...).
Las despedidas de soltera son un claro ejemplo de la masculinización del sexo femenino.
Si a todos los elementos que he resumido de las despedidas de chicos, les hacemos un breve cambio nos sale la despedida de soltera.
Alcohol. Cambiamos la cerveza y el güiscazo por combinados con zumo de plátano o de melocotón, lo metemos en un vaso de un litro, le ponemos tres pajitas y se lo beben entre cinco.
Amigos cabrones. Aquí tenemos las "amigas" a secas. Y es que entre mujeres decir amigas equivale a entre hombres decir puñalada.
Se dice que hay casos de amigas verdaderas. Yo creo que es como el valor añadido que da un argentino a una empresa. Hay mucha literatura sobre ello, pero nadie lo ha podido aún probar.
Pues no hay más que imaginar la cantidad de rabia acumulada que una "amiga" puede haber generado desde la infancia con otra. La que se casa tiene mejores piernas, tetas más duras, una pila de tíos buenos con los que ha estado, ese gustazo con la ropa y los complementos, siendo más bajita siempre ha gustado más, ese peinado que siempre ha intentado copiar sin que se note, esos vestidos tan caros, lo bien que se conserva su madre, la oposición que se sacó en año y medio, el novio, los viajes que se pega todos los veranos por el mundo... Ese día sale toda esa envidia que la amiga ha ido acumulando.
Strippers y putas. Las strippers pasan a ser los strippers. Suelen ser negros y hacer un espectáculo con la novia mientras las amigas aplauden.
Evidentemente las mujeres no consumen putos. Ellas van a cualquier sitio y tienen sexo si les apetece. Y no, no es un mito.
Traje de supermán. Aquí entran en juego la rabia contenida de las amigas. Las he visto por la calle con un vestidito de encaje en pleno Diciembre. También pueden ir vestidas de azafatas, enfermeras o lo que sea.
Eso sí, siempre llevan puesto un elemento adicional... una polla de plástico en la frente.
(continuará)
Se trata de tener una excusa para comer, beber y si es posible fornicar.
Los elementos típicos de una despedida suelen ser alcohol, amigos cabrones, putas o strippers y traje de supermán. En algunos casos también se incluye una tarde de barranquismo o similar. Pero esto ya es opcional.
El traje de supermán -o análogo- se suele llevar si la despedida es en la propia ciudad. La tarde de barranquismo -o análogo- se suele realizar si la despedida es en casa de turismo rural. El alcohol, los amigos cabrones y las prostitutas son intrínsecas a casi toda despedida.
Podemos resumir que la cosa se resume en hacérselo pasar mal al novio a base de humillarlo, dar voces, emborracharse y hacerse notar de la manera menos elegante posible.
Pero si pensamos que las despedidas de solteros son patéticas hay algo que las supera...
LAS DESPEDIDAS DE SOLTERA (el gañanismo al cubo)
Siempre he dicho que las mujeres en la sociedad de hoy han ido acercándose más al plano masculino. Generalmente desechando las virtudes femeninas (paciencia, instinto, delicadeza, cariño...) y adoptando todos los defectos masculinos (fanfarronismo, falta de educación, trepismo...).
Las despedidas de soltera son un claro ejemplo de la masculinización del sexo femenino.
Si a todos los elementos que he resumido de las despedidas de chicos, les hacemos un breve cambio nos sale la despedida de soltera.
Alcohol. Cambiamos la cerveza y el güiscazo por combinados con zumo de plátano o de melocotón, lo metemos en un vaso de un litro, le ponemos tres pajitas y se lo beben entre cinco.
Amigos cabrones. Aquí tenemos las "amigas" a secas. Y es que entre mujeres decir amigas equivale a entre hombres decir puñalada.
Se dice que hay casos de amigas verdaderas. Yo creo que es como el valor añadido que da un argentino a una empresa. Hay mucha literatura sobre ello, pero nadie lo ha podido aún probar.
Pues no hay más que imaginar la cantidad de rabia acumulada que una "amiga" puede haber generado desde la infancia con otra. La que se casa tiene mejores piernas, tetas más duras, una pila de tíos buenos con los que ha estado, ese gustazo con la ropa y los complementos, siendo más bajita siempre ha gustado más, ese peinado que siempre ha intentado copiar sin que se note, esos vestidos tan caros, lo bien que se conserva su madre, la oposición que se sacó en año y medio, el novio, los viajes que se pega todos los veranos por el mundo... Ese día sale toda esa envidia que la amiga ha ido acumulando.
Strippers y putas. Las strippers pasan a ser los strippers. Suelen ser negros y hacer un espectáculo con la novia mientras las amigas aplauden.
Evidentemente las mujeres no consumen putos. Ellas van a cualquier sitio y tienen sexo si les apetece. Y no, no es un mito.
Traje de supermán. Aquí entran en juego la rabia contenida de las amigas. Las he visto por la calle con un vestidito de encaje en pleno Diciembre. También pueden ir vestidas de azafatas, enfermeras o lo que sea.
Eso sí, siempre llevan puesto un elemento adicional... una polla de plástico en la frente.
(continuará)
domingo, 6 de septiembre de 2009
Mixturas
El teoría del pensamiento políticamente correcto dice que si mezclamos dos grupos de población de diferente nivel cultural, el grupo con el menor grado de cultura acabará adquiriendo más educación.
La realidad es que muchos del grupo de los cultos se pasarán al equipo garrulo.
La realidad es que muchos del grupo de los cultos se pasarán al equipo garrulo.
viernes, 28 de agosto de 2009
Bodas (3ª parte)
Continúo con mi visión de las bodas.
- EL MENÚ (la comilona)
La comida de una persona media se compone generalmente de un par de platos y algo de postre. Con eso normalmente ya está ingiriendo más calorías de las que necesitaría.
En las bodas la cantidad de comida equivalente a estos dos platos y postre se llama entremeses.
Después de esos dos entremeses suelen venir 3 platos más de comida y un peazo postre, cafés, chupitos, puro y copas. Incluso en algunos lugares un par de horas más tarde se da un picoteo o unos bombones o pasteles.
Lo más gordo es que la mayoría de las bodas son de noche. Meterse todo eso para cenar ya es una salvajada, pero si además estás cenando a la 1 de la mañana ya entra en la esfera de la estupidez.
Yo recuerdo haber ido a una boda de esas que llaman de mañana (error deberían llamarse de noche y a las de noche, de madrugada o de mañana del día siguiente). En esa boda entre salida de iglesia, fotos de los novios, entremeses... nos sentamos a comer a las 5 de la tarde, creo que a las 8 de la tarde aún seguíamos comiendo. Pues a las 10 de la noche se interrumpió el baile. Nos sentaron y más comida -calamares, embutidos, etc-. Los más alucinante es que la gente comió de nuevo¡! Aunque también he de decir que vi mucho pan volar entre las mesas...
- EL BAILE (el desfeis)
Da igual el tipo de boda. DJ, orquesta, música grabada, dúo músicovocal... al final siempre hay pachangona.
No soporto los pasodobles, no soporto la música lírica española, no soporto el reggaeton, ni cualquier tipo de música de esa que llaman erróneamente latina -ya sea Juanes, Bustamante, Shakira o Carlos Baute-.
Desgraciadamente los pasodobles los bailan los abuelos, la música lírica española lo bailan los borrachos y el daledondale lo bailan los calientes. El resto de músicas latinas lo bailan las tías.
Lo peor es que te toque un DJ protagonista. De esos que pretenden animar el cotarro. Esos paletos que hacen subir a la novia a una silla o que dividen a los que bailan entre chicos o chicas. O entre oviedistas y sportinguistas (o los dos equipos enfrentados en cada caso), los que ponen la de yucanlifyojeton para que la novia se quite la liga...
Me encantaría meterles el micro por el culo.
Este es el momento de la boda en el que aparecen las verdaderas personalidades de los asistentes.
Estamos los muermos, están los alcohólicos, los desfasados, las novias enfadadas, los escandalizados, los que se quedan en la barra, los que se quedan en las mesas, los que se van...
(continuará)
- EL MENÚ (la comilona)
La comida de una persona media se compone generalmente de un par de platos y algo de postre. Con eso normalmente ya está ingiriendo más calorías de las que necesitaría.
En las bodas la cantidad de comida equivalente a estos dos platos y postre se llama entremeses.
Después de esos dos entremeses suelen venir 3 platos más de comida y un peazo postre, cafés, chupitos, puro y copas. Incluso en algunos lugares un par de horas más tarde se da un picoteo o unos bombones o pasteles.
Lo más gordo es que la mayoría de las bodas son de noche. Meterse todo eso para cenar ya es una salvajada, pero si además estás cenando a la 1 de la mañana ya entra en la esfera de la estupidez.
Yo recuerdo haber ido a una boda de esas que llaman de mañana (error deberían llamarse de noche y a las de noche, de madrugada o de mañana del día siguiente). En esa boda entre salida de iglesia, fotos de los novios, entremeses... nos sentamos a comer a las 5 de la tarde, creo que a las 8 de la tarde aún seguíamos comiendo. Pues a las 10 de la noche se interrumpió el baile. Nos sentaron y más comida -calamares, embutidos, etc-. Los más alucinante es que la gente comió de nuevo¡! Aunque también he de decir que vi mucho pan volar entre las mesas...
- EL BAILE (el desfeis)
Da igual el tipo de boda. DJ, orquesta, música grabada, dúo músicovocal... al final siempre hay pachangona.
No soporto los pasodobles, no soporto la música lírica española, no soporto el reggaeton, ni cualquier tipo de música de esa que llaman erróneamente latina -ya sea Juanes, Bustamante, Shakira o Carlos Baute-.
Desgraciadamente los pasodobles los bailan los abuelos, la música lírica española lo bailan los borrachos y el daledondale lo bailan los calientes. El resto de músicas latinas lo bailan las tías.
Lo peor es que te toque un DJ protagonista. De esos que pretenden animar el cotarro. Esos paletos que hacen subir a la novia a una silla o que dividen a los que bailan entre chicos o chicas. O entre oviedistas y sportinguistas (o los dos equipos enfrentados en cada caso), los que ponen la de yucanlifyojeton para que la novia se quite la liga...
Me encantaría meterles el micro por el culo.
Este es el momento de la boda en el que aparecen las verdaderas personalidades de los asistentes.
Estamos los muermos, están los alcohólicos, los desfasados, las novias enfadadas, los escandalizados, los que se quedan en la barra, los que se quedan en las mesas, los que se van...
(continuará)
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