sábado, 23 de diciembre de 2006
lunes, 18 de diciembre de 2006
Más líneas imaginarias
Leo el post en El diario de Carlos Nonato: Bombons y tengo la sensación de que se cuenta ejemplarmente algo de lo que hace tiempo que yo me convencí.
Que no existen más diferencias que las del corazón.
Unos se visten de vegetarianos, otros de progresistas, otros de católicos, de nazis, de deportistas, de ecologistas, de conservadores, de modernos, de cultos, de garrulos, de hedonistas, de locos, de vividores, de ricos, de graciosos, de nihilistas, de misioneros, de descreidos...
Pero el que tiene un corazón oscuro nunca lo podrá aclarar.
Y el que lo tiene bueno, nunca lo podrá convertir en perverso.
Que no existen más diferencias que las del corazón.
Unos se visten de vegetarianos, otros de progresistas, otros de católicos, de nazis, de deportistas, de ecologistas, de conservadores, de modernos, de cultos, de garrulos, de hedonistas, de locos, de vividores, de ricos, de graciosos, de nihilistas, de misioneros, de descreidos...
Pero el que tiene un corazón oscuro nunca lo podrá aclarar.
Y el que lo tiene bueno, nunca lo podrá convertir en perverso.
domingo, 17 de diciembre de 2006
Consejo de LaGrand para chicas que comentan
Chicas.
Nunca, nunca critiquéis a una chica más guapa que vosotras, porque -en el dudoso caso de que tuvieseis razón- los demás estarán pensando que todo lo que decís es por pura envidia.
Nunca, nunca critiquéis a una chica más guapa que vosotras, porque -en el dudoso caso de que tuvieseis razón- los demás estarán pensando que todo lo que decís es por pura envidia.
sábado, 16 de diciembre de 2006
Líneas imaginarias
El otro día tuve que coger un vuelo a Madrid.
Una cancelación y cuatro horas después estaba sobrevolando Asturias.
Normalmente siempre me había tocado volar o de noche, o con días nublados o fuera del ámbito de visión de las ventanillas.
Esta vez pude comprobar la tierra desde el aire en un día claro.
Lo primero que me sorprendió es lo montañosa que es Asturias y que los montes, cuando llegan al mar se convierte en lenguas verdes, y sobre ellas ya en la costa, están todas juntitas las casitas blancas.
Pero lo que más me llamó la atención fue que no supe ubicar ninguno de esos pueblos.
Seguramente los habré cruzado en automóvil quién sabe si cientos de veces, pero debido a mi nueva perspectiva no fui capaz de identificar ni uno solo.
Por supuesto lo que eché en falta era un pequeño letrero sobre cada uno de ellos con su denominación y todas esas líneas divisorias de concejos.
Puedo asegurar que no existe ninguna frontera entre Asturias y Léon -la busqué con detenimiento-. Durante los 50 minutos de vuelo tampoco encontré ni rastro de ninguna frontera. Ni una línea mal borrada, ni restos de la goma que alguien podría haber utilizado la noche anterior.
Llegué pues a la conclusión de que nunca han existido las fronteras. Ni entre Asturias y Castilla-León, ni entre Castilla-León y Madrid y me supongo que tampoco entre países, naciones, barrios, estados, continentes o como se quieran llamar.
Algún gilipollas se las inventó y nosotros no las hemos borrado
...aún
Una cancelación y cuatro horas después estaba sobrevolando Asturias.
Normalmente siempre me había tocado volar o de noche, o con días nublados o fuera del ámbito de visión de las ventanillas.
Esta vez pude comprobar la tierra desde el aire en un día claro.
Lo primero que me sorprendió es lo montañosa que es Asturias y que los montes, cuando llegan al mar se convierte en lenguas verdes, y sobre ellas ya en la costa, están todas juntitas las casitas blancas.
Pero lo que más me llamó la atención fue que no supe ubicar ninguno de esos pueblos.
Seguramente los habré cruzado en automóvil quién sabe si cientos de veces, pero debido a mi nueva perspectiva no fui capaz de identificar ni uno solo.
Por supuesto lo que eché en falta era un pequeño letrero sobre cada uno de ellos con su denominación y todas esas líneas divisorias de concejos.
Puedo asegurar que no existe ninguna frontera entre Asturias y Léon -la busqué con detenimiento-. Durante los 50 minutos de vuelo tampoco encontré ni rastro de ninguna frontera. Ni una línea mal borrada, ni restos de la goma que alguien podría haber utilizado la noche anterior.
Llegué pues a la conclusión de que nunca han existido las fronteras. Ni entre Asturias y Castilla-León, ni entre Castilla-León y Madrid y me supongo que tampoco entre países, naciones, barrios, estados, continentes o como se quieran llamar.
Algún gilipollas se las inventó y nosotros no las hemos borrado
...aún
(este es nuestro tiempo)
miércoles, 13 de diciembre de 2006
Parecidos
- Estudiante: Persona que sólo estudia el mes anterior a las vacaciones.
- Funcionario: Persona que sólo funciona en el mes de las vacaciones.
- Funcionario: Persona que sólo funciona en el mes de las vacaciones.
A vueltas con el cerdo de George Clooney
Como parece que la muerte del cerdo de George Clooney nos ha dejado a todos un poco trastocados, le daré más líneas a la noticia.
Max, que así se llamaba el cerdo, era un cerdo vietnamita con el que George se había quedado tras su ruptura con la actriz Kelly Preston.
George y Max compartían amistad desde hace 18 años (no sé si el cerdo tenía esa edad o era mayor). Por lo que supone la relación más larga para ambos (para George, porque eso es lo que dice; y para el cerdo, porque me lo supongo yo). Vivían juntos en la casa del primero, situada en las colinas de Hollywood y dormían uno al lado de otro.
Clooney fue el creador de la moda hollywoodiense de tener como mascota a un cerdo vietnamita.
Últimamente Max padecía ya varios problemas de salud, entre ellos la artritis, a lo que hay que sumar que se encontraba parcialmente ciego.
En 2001 uno de los amigotes de George lo atropelló accidentalmente.
El gorrino pesaba unos 130 kilos.
A su muerte, George declaró: Era un cerdo de los más mayores que habían visto los veterinarios. Me ha sorprendido. Ha compartido una gran parte de mi vida.
En el momentó del deceso George se encontraba promocionando su última películo The Good German.
El cerdo murió solo.
Asimismo Clooney ha señalado que ha sido un mal año para sus mascotas ya que tenía un bulldog que murió este año también. Es curioso cómo las animales forman parte de una familia.
Por último, el actor ha asegurado que el animal no será sustituido por otro cerdo ya que Max cubrió todas mis necesidades de cerdo.
Lo que más me fastidia es que hay un montón de blogs con una entrada titulada Muere el cerdo de George Clooney.
Max, que así se llamaba el cerdo, era un cerdo vietnamita con el que George se había quedado tras su ruptura con la actriz Kelly Preston.
George y Max compartían amistad desde hace 18 años (no sé si el cerdo tenía esa edad o era mayor). Por lo que supone la relación más larga para ambos (para George, porque eso es lo que dice; y para el cerdo, porque me lo supongo yo). Vivían juntos en la casa del primero, situada en las colinas de Hollywood y dormían uno al lado de otro.
Clooney fue el creador de la moda hollywoodiense de tener como mascota a un cerdo vietnamita.
Últimamente Max padecía ya varios problemas de salud, entre ellos la artritis, a lo que hay que sumar que se encontraba parcialmente ciego.
En 2001 uno de los amigotes de George lo atropelló accidentalmente.
El gorrino pesaba unos 130 kilos.
A su muerte, George declaró: Era un cerdo de los más mayores que habían visto los veterinarios. Me ha sorprendido. Ha compartido una gran parte de mi vida.
En el momentó del deceso George se encontraba promocionando su última películo The Good German.
El cerdo murió solo.
Asimismo Clooney ha señalado que ha sido un mal año para sus mascotas ya que tenía un bulldog que murió este año también. Es curioso cómo las animales forman parte de una familia.
Por último, el actor ha asegurado que el animal no será sustituido por otro cerdo ya que Max cubrió todas mis necesidades de cerdo.
Lo que más me fastidia es que hay un montón de blogs con una entrada titulada Muere el cerdo de George Clooney.lunes, 11 de diciembre de 2006
viernes, 8 de diciembre de 2006
La verdadera historia de Eva
Allí estaba ella siendo modelada a partir de una costilla.
Cuando por fin tuvo consciencia de lo que estaba pasando se encontró delante de un tío que dormía la mona y al que no conocía de nada.
Era feo, estaba sucio, machacado por el sol, desarreglado y olía a oso.
Dios se la llevó a un lado y le dijo que lo que se suponía que era su creación magistral había resultado un desastre. Le pidió por favor a Eva que si le podía hacer un rediseño.
Allí estaba Eva. Acababa de nacer. No había tenido juventud pero ya era una ama de casa sin más alicientes que esperar a que alguien inventase Zara.
Lo primero que hizo Adán al despertarse fue sobarle las tetas.
Los dos primeros meses Adán se olvidó de la caza, de las borracheras con uvas caducadas y hasta estuvo algo cariñoso. Sólo quería hacer bunga bunga (o al menos así lo llamaba él). Eva resistió lo que pudo. Intentó convencer a Adán para que no hiciese sus cosas en la cueva. También intentó que se lavase de vez en cuando. Pero no hubo manera.
Después de una primera época de mucho bunga bunga, Adán pareció perder un poco de interés. Volvió a las andadas. Regresaba bien entrada la noche, oliendo a frutos fermentados y comenzó a engordar. Incluso le contagió una enfermedad venérea que Eva prefirió no saber de dónde la había sacado ya que por aquel entonces, los animales del paraíso, aunque mansos, eran igual de sucios que ahora.
Para más narices, como Adán no tomaba ninguna precaución, le hizo un bombo a Eva.
A Adán eso de tener un hijo, al principio le hizo mucha ilusión. Pensó que iba a tener a alguien que le iba a acompañar en las cacerías y en las mangadas. Pero pronto se cansó de educar y dejó que el chaval hiciese lo que le viniese en gana.
Para el segundo bombo Eva decidió que ella educaría al bebé, al que puso de nombre Abel.
Respecto a lo de la manzana. Todo lo que se cuenta es mentira. La versión de Eva es que Dios vio que aquella tribu que se estaba montando allí como que no le convenía. Decían tacos, se mataban entre ellos, hablaban a gritos, estaban todo el día en pelotas, comiendo, cazando, follando. Además él quería montar un club con clase. Hacer nueve hoyos aprovechando lo bueno del terreno y la situación. Luego lo urbanizaría y allí había negocio.
Eva cuenta que como Dios sabía que ella estaba intentando que Adán comiese más fruta se buscó la excusa de que si había cogido la fruta del árbol de no sé qué para ser más lista y hacerle una moción de censura de no sé qué más. Eva siempre negó lo del aviso previo.
El caso es que tuvieron que salir de allí por patas, entre rayos, truenos, pelotas de goma y botes de humo.
Eva en su momento postrero pensó que maldito el día en que Dios había creado a Adán vertebrado.
Cuando por fin tuvo consciencia de lo que estaba pasando se encontró delante de un tío que dormía la mona y al que no conocía de nada.
Era feo, estaba sucio, machacado por el sol, desarreglado y olía a oso.
Dios se la llevó a un lado y le dijo que lo que se suponía que era su creación magistral había resultado un desastre. Le pidió por favor a Eva que si le podía hacer un rediseño.
Allí estaba Eva. Acababa de nacer. No había tenido juventud pero ya era una ama de casa sin más alicientes que esperar a que alguien inventase Zara.
Lo primero que hizo Adán al despertarse fue sobarle las tetas.
Los dos primeros meses Adán se olvidó de la caza, de las borracheras con uvas caducadas y hasta estuvo algo cariñoso. Sólo quería hacer bunga bunga (o al menos así lo llamaba él). Eva resistió lo que pudo. Intentó convencer a Adán para que no hiciese sus cosas en la cueva. También intentó que se lavase de vez en cuando. Pero no hubo manera.
Después de una primera época de mucho bunga bunga, Adán pareció perder un poco de interés. Volvió a las andadas. Regresaba bien entrada la noche, oliendo a frutos fermentados y comenzó a engordar. Incluso le contagió una enfermedad venérea que Eva prefirió no saber de dónde la había sacado ya que por aquel entonces, los animales del paraíso, aunque mansos, eran igual de sucios que ahora.
Para más narices, como Adán no tomaba ninguna precaución, le hizo un bombo a Eva.
A Adán eso de tener un hijo, al principio le hizo mucha ilusión. Pensó que iba a tener a alguien que le iba a acompañar en las cacerías y en las mangadas. Pero pronto se cansó de educar y dejó que el chaval hiciese lo que le viniese en gana.
Para el segundo bombo Eva decidió que ella educaría al bebé, al que puso de nombre Abel.
Respecto a lo de la manzana. Todo lo que se cuenta es mentira. La versión de Eva es que Dios vio que aquella tribu que se estaba montando allí como que no le convenía. Decían tacos, se mataban entre ellos, hablaban a gritos, estaban todo el día en pelotas, comiendo, cazando, follando. Además él quería montar un club con clase. Hacer nueve hoyos aprovechando lo bueno del terreno y la situación. Luego lo urbanizaría y allí había negocio.
Eva cuenta que como Dios sabía que ella estaba intentando que Adán comiese más fruta se buscó la excusa de que si había cogido la fruta del árbol de no sé qué para ser más lista y hacerle una moción de censura de no sé qué más. Eva siempre negó lo del aviso previo.
El caso es que tuvieron que salir de allí por patas, entre rayos, truenos, pelotas de goma y botes de humo.
Eva en su momento postrero pensó que maldito el día en que Dios había creado a Adán vertebrado.
jueves, 7 de diciembre de 2006
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